Paranoia en el tranvía
Esta mañana cogí el tranvía como tantas otras veces para ir al centro de la ciudad. Estaba un poco absorta en mis pensamientos como de costumbre, por no decir que iba completamente despistada. De repente en una parada regular vi, a través de la ventana, al revisor y al conductor del tranvía mochila al hombro dispuestos a regresar a casa.
Me llamó tanto la atención que me puse a mirar hacia el interior del vagón para ver si me había equivocado. No tenía muy claro si había que abandonarlo o simplemente nos habían abandonado a nosotros. Miré hacia adelante y pude ver la puerta de la cabina del conductor abierta de par en par y sin ningún vigilante a la redonda. De repente, al cabo de unos pocos minutos todo sea dicho de paso, llegó el reemplazo: un conductor con su respectivo revisor. ¡!Habían hecho el cambio de turno en plena parada del centro con todas las puertas abiertas confiando sin mas en la buena voluntad de la gente!! Me quedé atónita pues en unos segundos había improvisado una increíble paranoia, protagonizada por un desaprensivo que, adentrándose en la cabina del conductor, había decidido llevarnos a mil por hora en una ruta turística sin parangón por la ciudad sobre esos inseguros raíles. ¡Por Dios!, estos ingleses conseguirán que me de un ataque al corazón antes de los 30...
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- Viernes, Enero 21, 2005 - 08:07
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re: Paranoia en el tranvía
En la cabecera del bus 78 (Madrid) también lo hacen a veces, y cuando llevo un rato esperando a que les de la gana salir siempre fantaseo con la idea de robar el autobús.
Recuerdo una película (actuaba Tony Leblanc?) basada en hechos reales en la que venden un tranvía de Madrid como parte de un genial timo.